Mantequetes, panecillos valencianos


Les mantequetes son unos panecillos que se elaboran en la ciudad de Valencia. Como he leído los comentarios y veo, que es difícil nombrar este pan en singular para los no valenciano parlantes, os indico que decimos "una/la mantequeta" en singular y "unes/les mantequetes", en plural. Yo no los he comido nunca, al menos, no soy consciente de ello. Tampoco sé si se siguen elaborando y en qué panaderías. Los horneé hace un tiempo y los publiqué en mi otro blog Recetas BBSS, para incluirlos en el 5º Reto BBSS. El otro día, pensé que merecen estar en Thermofan, por eso los publicó hoy para recordarlos a quienes los vieron entonces y para presentarlos a los que todavía no los conocéis. Encontré la receta de este pan en un libro que publicó la Generalitat Valenciana hace ya 21 años. No había información ninguna en internet y cuando los hice fui la primera de la blogosfera. Después en dos blogs los publicaron. Me alegró contribuir a la difusión de un pan valenciano y poco conocido. 

Según el libro, “son unos panecillos de 80 a 85 g de peso y que tienen una forma rectangular con un corte longitudinal y bastante volumen. La superficie está espolvoreada con harina y tiene un color dorado pálido. La miga y la corteza son blandas y muy disgregables; a pesar de su nombre, no llevan manteca”. Viendo la foto del panecillo en el libro, está mal que yo lo diga, pero me gustan más los míos.

La receta expresa los ingredientes en tantos por cien y fui calculando cada uno de ellos y modificando la cantidad de harina teniendo que añadir 100 g más. Es por ello, que aunque yo os pongo mis cantidades en gramos, dependiendo del tipo de harina que utilicéis, podrían cambiar las cantidades.

Utilicé la Masa fermentada y fue un acierto. Os aseguro el éxito si los elaboráis. En casa, han triunfado. En la foto, mi comida de aquel día en el que no hacía ni una hora que había acabado de hornear estos panecillos y otro pan; fue una comida improvisada, pero os aseguro que disfruté. Simplemente, pan mantequeta, tomate de huerta, queso sin sal en lonchas y pechuga marinada. De lo más rico, a pesar de que no llevaba ni sal, ni aceite.

A por ellas. Seguro que os gustan.
Ingredientes

Masa fermentada

- 15 g de levadura fresca 
- 1 cucharadita de azúcar 
- 100 ml de agua mineral templada
- 170 g de harina de trigo 

Masa de pan

- 400 g de harina de fuerza
- 180 g de agua mineral tibia
- 180 g de masa fermentada
- 2 g de levadura fresca
- 1 cucharadita de sal
*harina para espolvorear la superficie de trabajo

Relleno del pan

- pechuga de pollo aliñada
- tomate
- queso en lonchas
Preparación de la masa fermentada

- Colocar en un bol la levadura fresca desmenuzada. Tener en cuenta que la levadura tiene que estar a temperatura ambiente.

- Agregar el agua tibia y el azúcar. Mezclar hasta que la levadura esté bien disuelta.

- Incorporar la harina poco a poco mezclando con la cuchara de madera hasta que esté totalmente integrada y se forme una bola que se despegue de las paredes del bol.

- Pasar la bola de masa a un bol untado con aceite. Tapar con film transparente y dejar fermentar a temperatura ambiente hasta que duplique su volumen o prepararlo la noche antes y dejarlo en la nevera. Al día siguiente, sacarlo y dejar que vuelva a doblar su volumen.
Preparación en TMX

De las mantequetes

- Sacar el bol de la masa fermentada de la nevera. Dejarlo a temperatura ambiente y tapado. Yo lo tuve 1 hora más o menos. 

- Tamizar la harina junto con la sal. 

- Verter el agua en el vaso y programar, 1 minuto, 37º, velocidad 1.

- Añadir la levadura fresca, la sal y la masa fermentada. Programar, 6 segundos, velocidad 6 y 2 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga.

- Volcar la masa sobre una superficie enharinada y trabajarla unos 10 minutos hasta que quede homogénea y elástica.

- Untar otro bol con aceite, colocar la masa y taparla con papel film. Dejar leudar durante 1 hora-hora y media o hasta que doble su volumen. Dependerá de la temperatura ambiente.

- Dividir la masa en porciones de unos 85 g. Formar bolas y dejar reposar 5 minutos. Tapar con un paño.
Preparación tradicional

De las mantequetes

- Sacar el bol de la masa fermentada de la nevera. Dejarlo a temperatura ambiente y tapado. Yo lo tuve 1 hora más o menos. 

- Tamizar la harina junto con la sal. 

- Hacer un hueco en el centro y verter el agua templada, la levadura fresca, la sal y la masa fermentada. 

- Remover con una cuchara de madera hasta que la masa empiece a aglutinarse. Trabajarla luego con las manos hasta que se separe de las paredes del bol. 

- Si se hace con panificadora, verter el agua tibia, añadir la sal en un extremo de la cubeta. Verter la harina, la levadura fresca y la masa fermentada. Pulsar el programa amasado. Cuando los ingredientes de la masa estén bien integrados, apagar la panificadora y sacar la masa.

- Volcar la masa sobre una superficie enharinada y trabajarla unos 10 minutos hasta que quede homogénea y elástica.

- Untar otro bol con aceite, colocar la masa y taparla con papel film. Dejar leudar durante 1 hora-hora y media o hasta que doble su volumen. Dependerá de la temperatura ambiente.

- Dividir la masa en porciones de unos 85 g. Formar bolas y dejar reposar 5 minutos. Tapar con un paño.

Formado y horneado

- Formar las mantequetes (ver paso a paso más abajo). Doblar la parte superior hacia el centro. Doblar la parte inferior hasta que se una con la superior. Sellar con los dedos, darle la vuelta y aplanar con la mano. A la media hora hacer un corte longitudinal con un cuchillo bien afilado o un bisturí. Darles la vuelta y dejar el corte en la parte de abajo. Dejar leudar otros 15 minutos.

- Precalentar el horno a 250º, poner en la base un recipiente con agua.

- Acabado el tiempo, darle la vuelta a los panecillos y espolvorear un poco de harina con un tamiz o colador.

- Meter la bandeja en el horno precalentado. Bajar la temperatura 230º y hornear 10 minutos, calor abajo. A los 10 minutos, abrir el horno para que salga todo el vapor, sacar el recipiente con agua con mucho cuidado y hornear 10 minutos calor arriba-abajo. Ir observando por si hay que bajar un poco la temperatura.

- Sacar la bandeja con cuidado del horno y dejar enfriar los panecillos sobre una rejilla.

Añadir leyenda
Paso a paso
Mezcla de ingredientes. Trabajar la masa hasta que quede homogénea y elástica.
Dividir la masa en porciones de unos 85 g. Formar bolas y dejar reposar 5 minutos. Tapar con un paño.
Doblar la parte superior hacia el centro. Doblar la parte inferior hasta que se una con la superior. Sellar con los dedos, darle la vuelta y aplanar con la mano.
A la media hora hacer un corte longitudinal con un cuchillo bien afilado o un bisturí. Darles la vuelta y dejar el corte en la parte de abajo.Dejar leudar otros 15 minutos.darle la vuelta a los panecillos.


Espolvorear un poco de harina con un tamiz o colador. Hornear.

Bon profit!

Galletas 2 chocolates y semillas


No tenía recetas de galletas y en poco tiempo, publico dos. Las anteriores, las Galletas de centeno con chocolate y aceite de oliva, eran con harina de centeno y edulcorante. En estas de chocolate y semillas, no esperéis unas galletas dulces, porque son sólo aptas para los que les gusta el chocolate puro con cacao negro. Diferentes a las de centeno, se conservan perfectamente una semana en una caja hermética. Si queréis un bocado dulce, éstas no son vuestras galletas, pero igual, si les añadís azúcar o un chocolate con menor cantidad de cacao, o con leche, variáis el sabor. Yo las prefiero así.

Sencillas, tanto, que las podéis hacer con los niños en casa; baratas, rústicas, rápidas y sanas.

Espero que os gusten.
Ingredientes para 38 galletas (dependiendo del tamaño)

- 370 g de pulpa de plátano maduro
- 1 cucharadita de postre de extracto de vainilla
- 30 g de aceite de oliva virgen extra
- 200 g de copos de avena integrales
- 50 g de semillas de girasol sin sal
- 45 g de cacao en polvo sin azúcar
- 35 g de coco rallado
- 1 cucharadita de postre de levadura de repostería
- 60 o 70 g de chocolate con un 85% de cacao, troceado groseramente
Preparación tradicional

- Precalentar el horno a 180º.

- Pelar los plátanos y cortarlos en trozos. Ponerlos en un bol. Aplastarlos con un tenedor y añadir el extracto de vainilla y el aceite de oliva. Mezclar bien hasta que todos los ingredientes se integren. Reservar.

- Verter en otro bol los copos de avena, las semillas de girasol, el cacao, el coco y la levadura. Mezclar bien y agregarlo al otro bol. 

- Mezclar hasta que todos los ingredientes estén totalmente integrados.

- Trocear el chocolate con los dedos o ayudándonos de un cuchillo. Los trozos no serán ni muy grandes, ni muy pequeños y la forma no nos importa. Con niños, es mejor que esta operación la hagáis vosotros. 

- Agregar los trozos de chocolate al bol y mezclarlos. Yo en este paso, utilicé las manos.

- Forrar bandejas de horno con papel sulfurizado.

- Con la ayudan de las manos o de una cuchara, ir formando las galletas. Es importante que cada galleta contenga un trozo de chocolate, como mínimo.

- Ir colocándolas sobre las bandejas dejando un poco de espacio entre ellas. No crecen prácticamente nada.

- Hornear a 180º, calor arriba-abajo o con aire. Yo utilicé el aire. En 12 minutos, estarán listas. Comprobar que la base está bien horneada antes de sacarlas del horno.

- Sacarlas del horno y dejarlas enfriar antes de guardarlas en una caja hermética.

Bon profit!

Sandwichón de queso y jamón York


Este sandwichón tan rico es la receta final de la trilogía. Comencé con el Pan de espelta integral al vapor y después, el Queso fresco casero con arándanos y nueces. Ambos los preparé expresamente para elaborar esta receta que tenía ya pensada y en vez de hacer pequeños sándwiches o utilizar queso comercial, decidí que fuera todo casero. Fue un éxito. Os voy a contar toda la historia que es verídica y reciente.

Estaba esperando mucho tiempo en el hospital sin comer nada antes de una analítica. Después, esperando el resultado, no tuve más remedio que comprarme un sándwich, en la máquina expendedora para cenar un poco. Me llamó la atención uno con queso de cabra y pan blanco con semillas de sésamo; en el momento que lo probé, mi cabeza empezó a dar vueltas. Suelo maquinar recetas y no siempre salen bien, pero a veces, como en esta ocasión, el trabajo, los experimentos y el resultado, valen la pena.

Recordé el Pan en varoma y se me ocurrió que, con ese formato, no me quedaría el sándwich a mi gusto y por eso lo modifiqué. Una visita al supermercado, ver unos arándanos y mi jamón york favorito desde siempre, el de Campofrío y surgió la chispa. Siempre que quiero comprar un jamón york recién cortado en lonchas finas, lo elijo, porque para mí es mejor que sea bajo en sal. Pedí a la charcutera que me cortara unas lonchas y me lo llevé junto a la barqueta de arándanos, unas nueces y rúcula. En mi cabeza, a no ser, que fallara algo, todo estaba bien claro.

En el mismo día lo tuve todo listo con la idea de sorprender a mi hijo cuando volviera a casa por la noche. El pan, ya sabéis cómo lo preparé, una mezcla de harinas y las semillas de Kalonji de El Amasadero. Mientras el pan leudaba, me puse con el queso. Quería que se pudiera untar pero que estuviera muy cremoso. En tres horas lo tenía listo y le añadí los arándanos y nueces picadas menudas. El queso fresco casero con arándanos y nueces, ya era una realidad.

Mi impaciencia crecía. Después de tanto trabajo, sólo faltaba que el pan me fallara, pero cuando, tras dejar que se enfriara, lo corté por la mitad, tuve claro que mi invención iba a salir bien.

Os presento mi sandwichón sano y repleto de propiedades; un disfrute debido a los sabores dulzones de la crema de queso y del jamón york, los ligeramente picantes de la rúcula y de las semillas, junto a la ligera acidez de los arándanos y la textura esponjosa del pan. ¿Os apetece?
Ingredientes 1 o 2 personas

- una base del Pan de espelta integral al vapor
- queso fresco casero con arándanos y nueces
- 100 g de jamón york
- hojas de rúcula a gusto
Preparación tradicional

- Hornear el pan y preparar la crema de queso. Pinchad en los enlaces superiores para ver ambas recetas.

- Cuando el pan se enfríe, partirlo teniendo en cuenta que la base no sea muy gruesa.

- Separar la parte superior del pan y reservarla para otras preparaciones o mini sándwiches.

- Extender por encima de la base de pan una buena capa de queso de arándanos y nueces.

- Coger porciones de lonchas de jamón york y enrollarlas formando flores. No es necesario que sean perfectas, pero sí del mismo grosor.

- Decorar con las hojas de rúcula.

- A la hora de servir, cortar triángulos. Lo bueno de este pan es que no tiene corteza; también se puede utilizar la parte superior y formar pequeños sándwiches, tal y como se ve en la foto.
Notas.

- Quería un sándwich diferente, pero si os gusta más utilizar otro formato, e incluso, hacerlo con pan comprado, el resultado, no será el mismo, pero os gustará también.

- Es mejor cubrirlo de flores de jamón york y hojas de rúcula totalmente. Yo no lo hice para las fotos, pero después, para comerlo, sí.

- Es un pan en el que utilizo harina de harina de espelta integral, pero tenéis la posibilidad de usar otra.

- Las propiedades de todos y cada uno de los ingredientes, así como, la elaboración casera, hacen de este sandwichón una opción original y sana, apta para cualquier dieta. 

- Los arándanos azules que utilicé son menos ácidos que los rojos y también mejores para combinarlos con los ingredientes de este sandwichón.

Bon profit!

Queso fresco casero con arándanos y nueces


Este Queso fresco de yogur, dos texturas, está dando para mucho. A partir de esta receta tan sencilla y rápida, probé con otros ingredientes y se me ocurrió el Queso fresco de yogur, con pimentón y semillas. El otro día, mientras leudaba el Pan de espelta integral al vapor, experimenté con otra receta y fue un fiasco. Tuve que volver a mi receta de queso de yogur, me fui al super y compré los ingredientes que se me ocurrieron para ésta. Tanto el pan, como este queso, forman parte de mi próxima publicación. Invenciones y experimentos que se disfrutan, son sanos y bien ricos. Ésta es la segunda de la trilogía. 

Espero que os guste. Esperad al lunes para ver qué preparé. 
Ingredientes

- 1 kg de yogur desnatado (sin edulcorar)
- 2 cucharadas de azúcar de abedul o azúcar 
- 40 g de arándanos azules
- 30 g de nueces muy picadas
*un paño de algodón o gasa (mejor si tenemos dos)

- Si no se utiliza el cestillo o el recipiente varoma de la TMX, necesitaremos un colador y un bol grande.
Nota previa: Antes de empezar, mezclar el yogur con el azúcar de abedul o el azúcar. Le quita acidez y le da un toque suavemente dulzón. Tenía la TMX en marcha y lo hice de la forma tradicional. Si queréis utilizar el varoma, como colador, pinchad aquí y veréis cómo.

Preparación tradicional

- Colocar el colador sobre el bol. Colocar el paño sobre el colador de forma que sobresalgan las puntas.

- Verter el yogur sobre el paño. Tapar con el paño el queso.

- Presionar bien, tapar y colocar sobre otro recipiente para que el suero del yogur caiga dentro.
Cuajado del queso

- En esta ocasión quería un queso para untar, muy cremoso, así que sólo lo tuve 3 horas. Obtuve la textura deseada. Ya había eliminado mucho suero. 

- Pesar los arándanos y las nueces. Picar las nueces menudas. 

- Agregar el azúcar de abedul o el azúcar y remover hasta que se incorpore totalmente. 

- Incorporar las nueces y los arándanos. Remover y dejar reposar en un recipiente hermético.
Notas:

- Le añadí expresamente un poco de azúcar de abedul porque quería que perdiera la acidez, sin que estuviera muy dulce. 

- Se pueden añadir más arándanos y más nueces.

- Se conserva perfectamente en la nevera varios días. Los míos, no dieron para mucho.

Bon profit!

Esta receta fue enviada a Hearth and Soul Blog Hop
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Concurso 6º Aniversario Thermofan


Hoy 7 de Marzo, Thermofan cumple 6 años. Desde que comencé esta aventura, nada, ni nadie, me podría hacer imaginar lo que he disfrutado gracias al blog, a vuestras visitas, a vuestra amistad. Casi no he notado el paso del tiempo, pero la verdad es que es mucho. Me alegra seguir aquí compartiendo recetas y trocitos de vida.

Desde aquel día, muchas cosas han cambiado en la blogosfera. No voy a describirlas todas, tan sólo una de ellas. Los aniversarios de los blogs se celebraban con concursos o sorteos y los obsequios, en la mayoría de los casos, eran regalados por los administradores y no por marcas patrocinadoras. Me gustaba aquella dinámica y me ha apetecido recuperarla, también sé, que no soy la única. Me ha hecho mucha ilusión elegir algo para celebrar este aniversario. No es mucho, pero lo hago con todo el cariño. Hace tiempo que no celebro el cumpleblog con un Concurso y el pasado fin de semana se me ocurrió la idea. Seis años son muchos y he querido retomar ese tipo de concursos para celebrarlo.

El regalo que he elegido con todo el cariño es un libro de cocina recién publicado el pasado febrero, La cocina sana de Lorraine Pascale (SABORES). Lo he comprado en versión Kindle en Amazon y tiene muy buena pinta. En papel, todavía más chulo. Son recetas sanas, como no podía ser menos, viniendo el regalo de mi parte. Lo recibirá en su casa la persona ganadora, nada más me indique sus datos.
Os dejo el logo del Concurso y si os apetece, agradecería que lo difundierais en las redes sociales y lo colgarais en vuestros blogs.

Las bases son sencillas y os dejo bastante tiempo. Espero y deseo que participéis. 


Bases del Concurso 6º Aniversario de Thermofan:

1- Elegid una receta de mi blog y modificadla a vuestro gusto, pero, por favor, respetando las que son tradicionales. Eso es una máxima personal. Podéis presentar hasta 2 recetas.

2- Publicadlas en vuestro blog hasta el 30 de Abril, enlazándolas a mis recetas e insertando el logo del Concurso enlazado a esta entrada.

3- Colgad las recetas en la herramienta InkLinz que encontraréis al final de la entrada.

4- Del 30 de Abril al 7 de Mayo, podréis votar en la misma herramienta las 3 recetas que más os hayan gustado. Si hay recetas repetidas, tendréis en cuenta la adaptación que cada persona ha hecho, la forma de presentarla…

5- La receta y blog ganador se sabrá el día 8 de Mayo y los votos quedarán reflejados en la herramienta con el fin de que nadie piense que ha habido ninguna manipulación por mi parte.

6- Para poder ser el ganador, será imprecindible haber votado. Si no es así, el ganador y receptor del libro, será la siguiente persona con más votos.

Os añado el índice del libro para que vayáis haciéndoos a la idea y os pongáis a pasearos por mi blog. 

- Un buen comienzo del día.
- Almuerzos ligeros.
- Cenas entre semana.
- Brunches deliciosos.
- Cocinar para los amigos.
- Noches de “peli y mantita”.
- Asados de domingo.
- Dulces finales.

Si mi tiempo y mi salud me lo permiten, intentaré publicar alguna de las recetas. Por lo poco que he visto,  están elaboradas con ingredientes fáciles de encontrar, tienen muy buena pinta y las fotos son muy bonitas, pero ya os digo, que lo acabo de comprar y no me ha dado tiempo de nada.

Como no puedo evitarlo, he preparado una receta que publico a la vez y que es una adaptación mía del famoso Pan varoma de Thermomix. Lo hice el pasado sábado, quedó mucho mejor que el original y es el inicio de una trilogía de recetas que preparé ese día. Aquí tenéis el Pan de espelta integral al vapor, mucho más tierno y esponjoso, redondo para poder inventar otras formas de consumirlo. Hacía días que no cocinaba nada y como estaba sola en casa, me puse y poco a poco, veréis el resultado. Espero que os guste.
Muchas gracias por estar ahí, por vuestras visitas y por vuestros comentarios, siempre cariñosos y de los que también aprendo. Gracias por vuestra amistad.

Os espero. Un abrazo.


Pan de espelta integral al vapor


Este pan es la receta que publico para celebrar hoy mi 6º cumpleblog. Es la primera receta de una trilogía que espero, os guste.  Además os invito al Concurso 6º Aniversario, que también se inicia hoy. Os espero.

El pan en varoma es famoso en el mundo TMX. Yo no lo tenía en el blog y cuando probé a hacerlo, me pareció muy sencillo y útil para poder degustar un pan rápido y con buen sabor. Por fin, tenía en el blog la receta original del Pan en varoma. Al cabo del tiempo, modifiqué algún ingrediente y publiqué, el Pan de espelta y semillas en varoma, pero siguiendo el mismo proceso y utilizando el mismo tipo de molde, el de cake. Se obtiene un pan alargado de tamaño bastante pequeño para mi gusto.

Hace unos quince días, pensando en otra receta en la que quería utilizar pan, volví a recordar éste, pero después de darle muchas vueltas, se me ocurrieron unos cambios que han hecho que, a partir de ahora, ya no vuelva a repetir el proceso original. Las cantidades son exactamente las mismas, pero debido a que no sólo he dejado leudar la masa, sino que, la he plegado varias veces, el pan al vapor no se parece en nada, en cuanto a calidad y sabor a los dos anteriores, es decir al famoso Pan en varoma elaborado en TMX. Os lo explico en la preparación. 

Me ha gustado cambiar el molde utilizando uno redondo, pero es importante que comente que mi varoma es el de la TMX 5, que es un poco más grande. Debajo del molde he colocado un salvamanteles metálico para permitir que saliera el vapor sin problemas.

El uso de harina de espelta integral, mezclada con harina blanca de fuerza y las semillas de kalonji (ajenuz, niguella), que compré en El Amasadero, le confieren un sabor diferente y muy agradable.  Por si no conocéis las semillas de Comino Negro, también denominado Negilla Sativa, Niguilla, Niguela, Ajenuz, Pebreta, Ezkarte, Chernushka, Black cumin, Kalonji ......, os indico que son unas pequeñas semillas negras que proceden de una bellísima flor de color azulado usadas en medicina tradicional  y en la cocina durante cientos de años en Oriente y la Cuenca Mediterránea para tratar multitud de enfermedades y estados de dolor; en la antigua Roma se utilizaban como moneda de cambio y para pagar impuestos.  Son negras con un 40% de aceite y han de consumirse en pequeñas cantidades como ocurre con casi todas las especias.

El comino negro tiene sabor exótico picante y aroma ligeramente dulce a nuez moscada, es carminativo. Resultan muy ricas para aromatizar el pan, las ensaladas, los guisos y sofritos, patatas salteadas, aperitivos, aliños y encurtidos, etc. Os dejo al final, dos enlaces por si queréis saber más información sobre estas semillas.

En breve, publicaré una receta que os encantará en la que utilizo este pan. Se conserva mejor envuelto en una servilleta o bolsa de algodón, siempre que os sobre, claro. En casa ha sido un éxito. Esponjoso y con agujeritos, suave, queda menos mojado y se corta, una vez frío, sin dificultad. Al día siguiente, tostado, la textura permanece perfecta.

Ingredientes

- 150 g de agua mineral
- 15 g de levadura fresca de panadero
- 1 cucharadita de sal
- aceite para engrasar el molde 
- 150 g de harina de fuerza
- 100 g de harina de espelta integral
- 1 cucharada sopera de semillas de kalonji
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
- 1'5 litros de agua para el vaso

*Molde redondo de silicona de 20 cm diámetro x 5 cm de alto
*Salvamanteles metálico para el varoma
*Papel film untado en aceite
*2 hojas de papel de cocina 
Preparación TMX

- Poner el agua y programar, 1 minuto, 37º velocidad 1.

- Añadir la levadura y mezclar 6 segundos, velocidad 6.

- Añadir las harinas y la sal. Programar, 6 segundos, velocidad 6. Comprobar si es necesario agregar un poco de harina o de agua. Amasar 1 minuto, 30 segundos, velocidad espiga. Cuando pasen unos minutos, quitar el cubilete para que la masa se airee.

- Verter el aceite y las semillas de kalonji. Programar, 1 minuto, velocidad espiga. La masa tiene que ser lisa y no debe pegarse a las manos.

- Sacar la masa del vaso y ponerla en un bol untado con un poco de aceite.

- Es hora de empezar con los plegados. Estirar la masa desde los bordes al centro. Tapar el bol con papel film o con un paño y dejarlo en un sitio cálido. Yo lo suelo poner dentro del microondas. Al cabo de 5 minutos, repetir la operación. Hacer los plegados cada 5 minutos, y 5 veces.
- Untar el molde de silicona con un poco de aceite. Bolear la masa y colocarla en el molde, aplanándola con la mano. Cubrir el molde con papel film engrasado con aceite para que no se pegue al plástico. Dejar que leude durante una hora, aproximadamente.

- Poner el agua en el vaso y el molde dentro del recipiente varoma. Como he indicado arriba, mi coloqué bajo el molde un salvamanteles metálico para permitir que el vapor saliera perfectamente por todos los orificios. Poner también dos hojas de papel de cocina encima del film para que absorba el vapor.

- Programar, 50 minutos, varoma, velocidad 1. 

- Sacar el pan del molde y dejarlo enfriar sobre una rejilla.
Notas.

- En la receta original, no se utiliza el aceite, pero a mí me gusta mucho añadirlo los últimos minutos de amasado.

- En vez de semillas de kalonji, se puede utilizar otro tipo de semillas o nada. 

- Si en vez de harina de espelta integral, utilizamos otra harina o sólo de fuerza, a lo mejor, tendremos que modificar las cantidades.

- El tamaño del pan es más grande que el que obtuve en las otras dos recetas.


Maiale alle mele, olla rápida


Vuelvo a participar en el reto CRI de mi amiga Maggie, El cajón desastre de Maggie. De nuevo viajamos a Italia y esta vez, en el reto salado, la receta es tradicional del Trentino. La nueva anfitriona encargada de decidir las recetas de este mes, ha sido la prima de Maggie, Mar, que aunque no tenga blog, siempre participa.

Preparé esta receta de carne de cerdo, (cerdo con manzana), dos veces con el fin de comprobar qué pieza de lomo iba a quedar más jugosa en la olla rápida. En la receta original se cocina la carne durante una hora y media a fuego lento, junto con el resto de ingredientes; yo tenía claro que iba a ahorrar tiempo y energía utilizando mi olla rápida. En esta olla, el mínimo de líquido indicado para una correcta cocción es un cuarto de litro, por eso, incrementé la cantidad de vino y de manzanas. 

En la receta original, las manzanas se cortan en dados, yo pensé que, si iba a utilizar la olla rápida, mejor sería cortar gajos grandes, pero al final, pensé que iba a desperdiciar el jugo del vino, manzanas y carne y trituré muy bien para servirlo como salsa. Mi hijo, al que le gustó mucho el plato, me animó a repetirlo añadiendo todavía más cantidad de manzana.

Es muy importante, utilizar un vino de calidad; el mío, un tinto valenciano Reserva de 2011. En una casa en la que no bebemos nada, el resto de la botella, quedará para repetir esta receta, o preparar otra, pero os aseguro que la diferencia se nota.

La carne que mejor resultado me dio fue la cabeza de lomo. Una vez cocinada, queda jugosa y se come junto a la salsa con gusto. Pedí que me cortaran una pieza y al sacarla de la olla, casi se rompía de tierna, al igual que las manzanas. 

Las fotos son del día siguiente a la preparación del plato. Tuve que cocinar por la noche por obligación, para dejar la comida lista para el día siguiente. La carne perdió un poco de brillo y tal vez, se nota un poco en las fotos, pero a la hora de comer, la puse en una sartén, vertí la salsa por encima y calenté todo a la vez. El resultado, una vez emplatado, nos gustó y digo nos gustó, porque incluso yo, que no suelo comer carne roja, me comí una ración pequeñita con gusto.

Si queréis ver las recetas del resto de participantes pinchad aquí. Mañana, se publicarán las recetas del reto dulce que promete ser una delicia. Para verlas, pinchad aquí.

Espero que os guste.
Ingredientes para 2 personas

- 40 g de mantequilla 
- 600 g de lomo cerdo 
- 400 g de manzanas (Royal Gala)
- sal y pimienta
- 260 ml de vino tinto de calidad
Preparación tradicional

- Poner la mantequilla en la olla. Cuando se derrita, agregar la carne.

- Dorar la carne en la mantequilla y cuando ha cogido color añadir las manzanas peladas y cortadas en dados o en gajos grandes.

- Salpimentar y agregar el vino. 

- Tapar la olla y poner el fuego fuerte (al 7 en mi vitrocerámica). Cuando salgan los anillos, bajarlo al 5 o 4 y dejar que cueza de 15 a 20 minutos (yo lo tuve 20 minutos, pero probad, según la olla que tengáis).

- Terminado el tiempo, apagar el fuego y no destapar la olla hasta que se enfríe.

- Abrir la tapa, sacar la carne y cortarla en rodajas o en trozos.

- Servir la carne con la manzana o haced como yo y triturar el jugo y la manzana hasta obtener una salsa no demasiado espesa.

Notas:

- La cantidad de carne en la receta original es de 800 g, la de vino 200 ml y utilizan dos manzanas. El tiempo de cocción en olla tradicional es de una hora y media. Se sirve la carne con la salsa sin triturar por encima. Yo, al cocer en la olla, tuve que añadir el mínimo de líquido indicado y me apeteció agregar más manzana.

- Mi olla es una olla rápida Perfect Plus y el tiempo lo calculé a ojo, pensando que valía más añadir que quedarme corta. Tal y como está el precio de la luz y teniendo este tipo de olla, vale la pena aprovechar y usarla.

Bon profit!

Vasitos de crema de patata y bacalao

Después de varios días desconectada de todo, por motivos personales, toca volver a publicar.
Cuando preparé, por fin, el Arroz de coliflor y bacalao en paella, me sobró una cantidad de migas de bacalao desalado, que no sabía muy bien en qué utilizar. Temía que se estropearan y me decidí a inventar algo con ellas. No tenía tiempo, no podía complicarme la vida y de esta forma, surgió esta receta. Es como un puré de patata, pero la textura es más de crema un poco picante; podéis añadirle más cayena o nada, pero el sabor a bacalao predomina. Lo mejor, según mi opinión, es comerla en pequeñas raciones, como os muestro en estos vasitos que, en su día, me llegaron desde Holanda, tal y como aquí os cuento. Sirve como aperitivo, o para untar en pan tostado, de las dos formas, está buena.

Como es una receta en la que he reciclado el bacalao, no podía dejar de formar parte de Reciclando Sabores de este mes de marzo.

Espero que os guste.

Ingredientes

- 180 g de migas de bacalao desalado (sin piel y sin espinas)
- 400 g de patata
- 15 g de aceite de oliva virgen extra o de mantequilla
- 300 g de leche desnatada
- una pizca de cayena (la mía, picada por mí)
- sal (no le puse porque el bacalao estaba en su punto de sal)
- tomates cherry para adornar
Preparación en TMX 

- Si no tenéis el bacalao desalado, ponerlo a remojo en agua durante 48 h antes tal y como indico en las notas. 

- Pelar las patatas y cortarlas en trozos. 

- Colocar la mariposa en el vaso y agregar todos los ingredientes. Programar, 12 minutos, 95º, velocidad 1. Colocar el cestillo sobre la tapa. El tiempo de cocción dependerá del tipo de patata. Finalizado éste, comprobar que la patata está cocida y si no es así, agregar unos minutos más. 

- Quitar la mariposa con cuidado. Programar, 30 segundos, velocidad 7. Comprobar que la textura de la crema es cremosa y que todos los ingredientes están bien triturados. 

- Cortar los tomates cherry y adornar la crema con ellos. 

- Servir caliente o templada. Si hace calor, se puede tomar fría. 
Preparación tradicional 

- Si no tenéis el bacalao desalado, ponerlo a remojo en agua durante 48 h antes tal y como indico en las notas. 

- Pelar las patatas y cortarlas en trozos. 

- Poner en una cazuela el aceite o la mantequilla, las patatas y el bacalao. Sofreír un poco. 

- Agregar la leche y cocer a fuego lento hasta que las patatas estén blandas. 

- Triturar bien la crema hasta obtener una textura cremosa y todos los ingredientes están bien triturados. 

- Cortar los tomates cherry y adornar la crema con ellos. 

- Servir caliente o templada. Si hace calor, se puede tomar fría.

Notas 

- Si en vez de utilizar migas de bacalao, la preparáis con un buen lomo de bacalao, el resultado, en cuanto a sabor, será mucho mejor. 

- Es importante desalarlo. En casa no tomamos demasiada sal, yo nada, así que lo tengo a remojo en agua 48 horas, cambiándole el agua cada 8 horas. Si no utilizamos migas, sino lomos de bacalao, tendremos que quitar con esmero las espinas. 

- Pongo la mariposa para que quede una crema más emulsionada al batirse a baja temperatura y a poca velocidad. No sé si estoy acertada, pero me pareció mejor hacerlo así. 

Bon profit!

Ingredientes reciclados: Los tristes de nuestra cocina
Posible sustitución

Migas de bacalao desalado (sin piel y sin espinas)
por
Trozos de lomo de bacalao salado, de bacalao fresco o de bacalao congelado (con estos dos últimos, no quedará tan buena)

Para finalizar, os presento la receta de mi amiga y compañera de Proyecto, Rosalía: Había pelado demasiadas patatas para hacer tortilla; con las dos que le sobraron y algunas hortalizas que tenía en el frigo, hizo unos Rollitos de verduras rellenos de queso que estaban riquísimos y además, de lo más sanos. 
Os invitamos de nuevo, como cada mes, a dejarnos vuestras recetas de reciclaje. Tenéis desde hoy hasta el 15 de marzo.

Os invitamos de nuevo, como cada mes, a dejarnos vuestras recetas de reciclaje. Tenéis desde hoy hasta el 15 de marzo.

En la parte inferior está la herramienta que utilizaremos cada mes y que de forma muy sencilla os facilitará colgar vuestra receta. 

Pinchad en Inklinkz (en azul) y seguid las instrucciones. En unos segundos, vuestra receta estará enlazada, tanto en Rossgastronómica como en Thermofan.

Os esperamos. Muchas gracias.


Raya con patatas al horno


Me parece que sabéis de sobra que la raya me “requetechifla” y nunca me canso de dejar de probarla con diferentes guisos o arroces, incluso en la fideuà. Busqué entre mis recetas y me encontré con ésta que tenía mucho tiempo guardada y ya ni recordaba. Es otra más de mi amigo Jaime en la que no indica su origen, pero, al fin y al cabo, lo que importa, es saber que nos gustó en casa, incluso a la novia de mi hijo que no había comido raya en su vida. Tuvimos que explicarle cómo tenía que desprender la carne del pescado y fue divertido, pero le gustó, o al menos, eso nos dijo y pareció, porque se comió todo.

Es un plato de pescado al horno diferente a los que había preparado hasta ahora y seguro que os asombra lo fácil que es prepararlo y los ingredientes que lleva.

Me parece que también quedaría muy bien con otro tipo de pescado pero que no tenga espinas.
Ingredientes

- 600 g de raya
- 600 g de patatas
- 2 zanahorias (no le puse)
- 1 puerro
- pan rallado
- ajos
- perejil
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- 1 vaso de leche
- agua
Preparación tradicional

- Pelar y cortar las patatas, las zanahorias y el puerro en rodajas

- Cortar la raya en trozos más o menos grandes.

- En una fuente de horno, colocar al fondo patatas, zanahorias y el puerro. Espolvorear por encima una capa abundante de pan rallado mezclado con ajo y perejil.

- Regar con aceite y colocar encima de las verduras y los trozos de raya.

- Espolvorear sobre los filetes de pescado un poco más de pan rallado con ajo y perejil.

- Rociar con aceite por encima y verter por encima, un vaso de leche y después, agua hasta que cubra más o menos las patatas.

- Tapar con papel aluminio y hornear a 200º. 

- A media cocción, retirar el aluminio. Controlar que no se quede seco de jugo y si es necesario, añadir un poco de agua o de leche más. En mi caso, no fue necesario.

- Cuando las patatas estén blandas estará listo (el tiempo dependerá de cada horno y del tipo de patatas, así como, de su grosor).

Bon profit!